miércoles, 28 de julio de 2010

Cochabamba

En nuestro segundo día en Cochabamba decidimos hacer ejercicio para quemar tanto pishirushe engullido en el viaje, así que nos intencionamos en subir el cerro del Cristo de la Concordia a pata… el cerro es como el San Cristóbal pero muuuucho más árido, tiene puros matorrales bajos y cactus, así que estaba más caluroso que metro detenio en el túnel en verano… el día anterior lo queríamos subir pero los teleféricos estaban en mantención, pero cuando llegamos nos enteramos que si funcionaban ese día!, así que dejamos los ejercicios para la bajada!... al llegar arriba es posible apreciar Cochabamba en toda su extensión, tiene una laguna que se llama Alalay, tiene sectores con edificios como Providencia, tiene barrios pelolais como La Dehesa, que también están metidos entre los cerros, y en la periferia se ven poblaciones y el aeropuerto. El Cristo de la Concordia es entero e grande, más cabezón que Don Francisco y el Lulo juntos, es como tres o cuatro veces el porte de la Virgen del San Cristóbal. Hay una escalera que llega de la base del cerro al cristo, y cada peldaño tiene una placa con el nombre de la persona o empresa que lo donó… al parecer todo esto es más o menos nuevo, porque las placas de inauguración datan del año 2000 y el teleférico también se ve nuevito, y los huevos con como el doble de los del San Cristóbal… o sea, podríamos decir que Cochabamba tiene más huevos que Santiago…

En la escalera de bajada hay un cartel que dice algo como “peligro, evite la delincuencia, no baje por las gradas”… pero como nosotros somos shorizos longis pasturrientos santiaguinos bajamos por la escalera… aparte que necesitábamos ejercitar y era tempranito… y en la bajada niun drama, habían un par de parejas jugando callao… abajo llegamos como se dice en huen shileno pa la corneta, jajaja, asi que nos pegamos unas elongadas y nos aplicamos una Coca Cola Zero de las grandes a la vena… tanto ejercicio nos abrió el apetito así que aplicamos picada con sopita de vacuno con milanesa de pollo y sandía con buffet de ensaladas por la módica de $800 pesos c/u… estaban dando noticias bolivianas así que nuestro oído, que ya está prácticamente adaptado a la cultura de nuestro vicino país está escuchando mucho más fino, y nos percatamos que acá los bolis no pronuncian la “erre”… para que decir de la doble “erre”!!!, es prácticamente imposible escucharla… asi que la reemplazan por la “elle”… entonces un ratón se dice llatón… buenas talldes… llamall… pllesteme el callnet… anllea bahamondes collnejo y así sucesivamente…

Fuimos a reposar el almuerzo al Parque Botánico, así que ahí nos echamos a escuchar los pajarillos y las avecillas y andaba un ratón sin cola, como parecido a los cullys pero menos pelúo… no sabemos realmente como se llaman… seguimos caminando y nos topamos con la milenaria plaza de las banderas, como su nombre lo dice, tiene caleeeeeta de banderas, y nos llamó la atención que había un mástil sin un emblema patrio… y adivinen cual faltaba!!!, ja!!!. El Feli el día anterior nos observó por la página del GPS y nos mencionó que en Cochabamba había un tobogán gigante, así que lo fuimos a buscar y lo pillamos!!!, es grande, pero nuuunca tanto tampoco, así que sólo lo observamos y no nos subimos, más que nada porque andábamos medios llenitos de la guata y eso podía traer alguna consecuencia catastrófica en contra del medio ambiente. Ahí mismo había un gimnasio con cartelitos piolas que aconsejaban a los jugadores a ser mejores…

En la radio habíamos escuchado la existencia de un supermercado que se llamaba Hipermaxi, y como nuestro espíritu consumista aflora fácilmente decidimos ir a tasar los precios. Ahí nos proveímos de un paté, de queso cllema, Pilsen y otros menesteres y fuimos a otro supell más que quedaba cellca de ahí tb… ya habíamos caminao más que Follest Gump así que nos quellíamos ill al hospedaje, pello al estilo del pueulo, asi que esperamos la micro tropical y las dos que pasaron iban fuera de recorrido… al final aplicamos trufitaxi milenario y por fin nos pudimos echar a descansar!.

Al día siguiente no podíamos dejar de ir al mercado, esta vez en busca de un insecticida, repelente, fideos, hueitos, queso y otras cosas más. Pasamos por el pasillo de los entero e pollos!!!, donde le llea pollos de too tamaño y gusto, pollos pelaos, pollos punketas, medios pollos, pollones (pa los españoles) y alguna otra que avecilla tropical como loros y mocos… También pasamos por el pasillo de los objeros choriaos… aquel pasillo que no pudimos encontrar en Sucre para cobrar venganza por el hurto de la cámara pulenta bacán… ahí tuvimos nuestro primer encuentro cercano con el flaite longi boliviano y los conocimos frente a frente… de ahí salimos del mercado y las emprendimos al cementerio de Cochabamba. Es bastante grande y bien arreglaito y limpio. Ahí habían unos iluminados que al parecer se comunican con los muertos, y si les cancelas un cierto monto te dicen que quieren transmitirte tus familiares… son medios místicos y tocaban una campanita… uno de ellos era más moderno y en un momento le sonó el celular y al parecer era el mismísimo cola e flecha que lo estaba llamando por teléfono!.

Como el día anterior no pudimos andar en micro milenaria, esta vez era el momento!, así que nos subimos a la micro del oeste que nos llevó de regreso al centro, su lema escrito en sus ventanas era “confort”, “elegancia” y “comodidad”; el pasaje cuesta 120 pesos y dentro de la nave se pueden apreciar posters y monitos de toda índole, hasta pillamos un condorito en un rincón, ja, también había un cartelito que le indicaba al distinguido pasajero que por favor no escupiera en el suelo. La micro pasó por el mercado así que cámara en mano pudimos registrar la venta de pishirushes desde otro ángulo, desde la venta de piñas hasta el calzón chiteco.
Como estábamos cansados por la intensa actividad física del día anterior, pasamos al mercado a comprar lo que nos faltó en el día y nos fuimos a descansar al hospedaje. Una vez ahí la negrita se dedicó a costuriar y yo a lo que están leyendo en este momento y a editar las fotos!.

Saludos, Px y Negrita







































martes, 27 de julio de 2010

Punata, Cochabamba

Esa mañana nos levantamos con más hambre que el Chavo con bajón y lombriz solitaria, así que partimos directo al mercado. Ahí nos topamos con un pishiruche que no habíamos probado, así que por sólo 5 bolivianos adquirimos uno ($400 pesos)… se trataba ni más ni menos que de una especie de shoripán hamburguesa, que consistía en un pan de hamburguesa con tres chorizos largos, lechuga, tomate, cebolla, pimentón y ají y aderezos… entre ellos el milenario keshu!!!, todo envuelto en una decorativa bolsita color rosa… weeeeeeeeeeno el invento!!!, muy rico!!!... compramos también unos panes y unas argollas de chuño con merengue y nos subimos a la camio rumbo a Cochabamba… Saliendo de Punata hay ciclovías a ambos costados de la carretera, y en la ciudad se ve mucha movilidad de este estilo, y si bien el pueblito no es muy grande que digamos, tiene universidad!!!... aún no hemos consultado sobre este tema, pero al parecer la universidad acá en Bolivia es gratis… escuchamos por ahí en un anuncio presidencial que el estado destina el 3% de su presupuesto a estas instituciones…

Camino a Cochabamba se ven casonas gigantes al costado de la carretera, bastante nuevas, de lo que podríamos deducir que hay personas que la cortan con cincel en esos sectores dedicados a la agricultura y ganadería. También nos llamó la atención la presencia de banderitas blancas en algunas casas en el camino que también las habíamos presenciado la noche anterior camino a Punata… como ya habíamos visto algo similar en Perú años atrás (pero con banderitas rojas) supusimos que eran cantinas del oeste… y estábamos en lo correcto!!!, ya que al interior de las casas se observaban lugareños métale shisha!!!... Ya llegando a Cochabamba comienzan los síntomas de las ciudades… tacos, humo, imprudencias automovilísticas… en fin…

En Cochabamba se ven caleta de movilidades que funcionan a gas, y también muuuuuchas micros estilosas, como las que habían antes en Santiago, cuando existían las milenarias Ovalle Negrete, Matadero Palma, Lo Espejo – El Salto y todas esas manos… los colectivos se llaman trufis, hay juventudes comunistas, los zapateros tienen sus puestos en las calles, hay un cristo arriba de un cerro que es como del porte del San Cristóbal pero con menos árboles, tiene funicular, el clima es como primaveral en Santiago, hay una laguna cerca de la ciudad, hay supermercado de los grandes, hay delincuencia cerca del terminal hay estación de trenes de donde sale una micro-tren y también hay mercado…. Jajaja, si, adivinen donde fuimos… bueno, dentro de las cosas que necesitábamos comprar era una fuente para lavar cosas, ya que la de plástico de nosotros se quebró… así que pillamos una pulenta bacán de aluminio por la módica suma de 35 bolivianos, o sea $2.800… también la negrita se compró un cinturón de cuero, compramos un pote para la mantequilla… y entre recorrer tanto pasillo dimos con el más cuático de todos… el de venta de custiones esotéricas, que le llevaba llamos disecados, pájaros, quirquinchos, artificios, yerbas, líquidos y otras cosas para hacer ceremonias… además le llevaba lectura de cartas, curanderos, brujos y de todo para el machitún… cuático el pasillo en realidad, se palpaba una energía media cuática… también pasamos por el pasillo de las telas, de los instrumentos musicales, del cuero, del aluminio, del plástico, de las carnes, de la electrónica, del celular, del zapato, de la ropa amelicana y muchos más… y nos faltaron por recorrer, así que en el próximo reporte les contamos que más había en el famoso mercado!.

Saludos

Px y Negrita.



























Puente Arce, Punata

Ese domingo decidimos partir, un poco decepcionados por la noche anterior… el Juan José quería ir a pescar, pero después de que ellos fueran a lavar su ropa y se bañaran, lo que probablemente sería después de almuerzo… como nosotros ya habíamos hecho esa labor para nuestras humanidades, nos despedimos de ellos y las emprendimos con destino a Cochabamba.

El camino tenía cualquier “evento”, así que eso ya nos presumía que nos demoraríamos un resto. Observamos que en ese tramo abundan los cabritos y chivos, todos estos bichos que son muy comunes de ver en el norte chico de nuestro país… es más, en las casas habían dibujos de “no a la vinchuca” y carteles de manejo del mal de chagas, por lo que más se parecía la situación a chilito… Con estos parajes llegamos al poblado de Aiquile, que vendía marcando el límite de zonas climáticas, ya que al norte de esta ciudad el panorama cambia radicalmente. Pero antes de continuar nos dimos una vuelta cortita por el pueblo para ver de que trataba… la gente tiene una mezcla entre el huaso chileno con altiplano… se ven hombres vestidos con camisa, pantalón, su chupalla, pero no puede faltar el morral característico del altiplano, igual que las ñoras… es más!, en la radio escuchamos una especie de cueca en quechua!!!, con el mismísimo ritmo de nuestro baile nacional!!!.

Las calles de Aiquile son muy llamativas, ya que están hechas de piedras que se encuentran alineadas y ordenadas en carriles, rellenas entre medio con piedras en disposición un poco más caótica… saliendo de la ciudad este estilo de camino continuaba… y lo más sorprendente es que toda la carretera era asi!!!... la cagó la paciencia de nuestros vicinos pa hacer un caminito de ese estilo…. También nos dimos cuenta que la cultura cementerística también comenzó a cambiar, ya que las tumbas pasaron del concreto al adobe. Comenzó a aparecer también el verde y campos de cultivo, dejando atrás el paisaje semiárido.

Y ahí nos topamos con Totora, un pueblo muy característico por sus casas coloniales, pero mucho más “natural” que Sucre, que se encuentra enchulado y restaurado al máximo… acá no, ya que las antiguas viviendas se encuentran prácticamente tal cual como se construyeron… Debido a que era domingo, “lamentablemente” nos topamos con una feria, así que “obligados” tuvimos que detenernos a probar los pishirushes de la zona… ahí compramos unos panes para darle el bajón a una especie de mantequilla-mayonesa-leche corta que andaba navegando en el cooler, que a esas alturas tenía hasta olor a ardilla… ahí la negrita se aventuró a conocer los baños de una cantina del oeste… pero no vamos a entrar en mayores detalles.

Salimos de Totora y la picamos para Cochabamba… habíamos leído que CBBA (como le llaman en la zona) es el “granero de Bolivia” y realmente eso vimos en el camino, ya que el paisaje se parece mucho al campo chileno, entre la Sexta y Séptima Región, pero con pendientes más pronunciadas, mayor altura, viento y nubosidad. Al oriente de este sector se encuentra una cadena montañosa que actúa como barrera natural, frenando la nubosidad que proviene del Atlántico, y observar eso es realmente un espectáculo de la naturaleza.

Comenzó a oscurecer y nos topamos con un pequeño camino de tierra y decidimos ingresar para buscar una zona donde dormir… en eso llegamos a una aldea que de entradita no nos dió muy buena espina, porque saludábamos a los lugareños y no éramos correspondidos… bien hostiles los socitos… seguimos avanzando y nos detuvimos en una casa para hablar con un lugareño. Se acercó un caballero que al parecer no entendía mucho español, y mientras hacíamos el mayor esfuerzo para explicarle nuestros propósitos de dormir se acercó un cabro más joven. Nos preguntó que qué andábamos haciendo y por qué nos habíamos metido a este lugar, le explicamos y en menos de 5 segundos se puso medio hostil. Nos dijo que si conocíamos eso del “linchamiento popular”… le dijimos que no, y literalmente nos echó del lugar, nos dijo que la gente de esa zona desconfiaba y que él podía tocar un silbato y que podíamos meternos en problemas, así que mejor que nos fuéramos de inmediato de ahí y que nos largáramos a un hotel… el tipo se dio media vuelta y mientras se alejaba nos insistía en que nos fuéramos… frente a eso no nos quedó más que devolvernos a la carretera y reflexionar frente a la actitud de aquel personaje. Me hubiera encantado haber llegado más profundo en el tema de ese rencor y desconfianza de aquel individuo… pensaba en cuantas posibilidades cierra en su vida y la de su comunidad con esa actitud… reflexionamos y supusimos que quizás qué les ocurrió para llegar a tal nivel de hostilidad… también le tomamos el peso a que éramos dos personas sin mucho que hacer entre medio de esa localidad… en fin, definitivamente la mejor opción fue retornar… y ahí llegamos a Punata de noche, un pueblito que estaba entero e muerto!, ya que ese finde terminaban las vacaciones de los cabros chicos!, así que ahí aplicamos un hospedaje y tenía tele con cable!, así que pudimos ver noticias de Shile y farándula criolla!... ahí cachamos algo de los indultos que anunció Piraña, de que el Leo Rey chocó curao y que le cambiaron el examen de alcoholemia, entre otras papitas nacionales!.

Saludos

Px.